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Christchurch
Christchurch es la ciudad más típicamente inglesa de toda Nueva Zelanda. La atmósfera es una reminiscencia de una ciudad universitaria inglesa, con una gran catedral anglicana que domina la plaza céntrica, pequeños puentes de piedra y una elegante arquitectura victoriana, con numerosos parques y jardines exquisitos.
Apodada “la Ciudad Jardín”, es la más grande de la Isla del Sur, en el distrito de Canterbury, Nueva Zelanda. Es el lugar perfecto como punto de despegue hacia las montañas, playas oceánicas, ríos, lagos y grandes espacios abiertos que se encuentran a menos de una hora del centro.
La ciudad en sí tiene un ambiente relajado y un cosmopolita centro histórico, con tranvías repiqueteando a lo largo de las calles del bullicioso centro. Allí encontrarás fantásticos restaurantes y animados pubs, teatros, artistas callejeros, museos y galerías de arte.
Fue desde el increíble Crowne Plaza Christchurch Hotel donde empezamos a descubrir las maravillas de esta exótica ciudad. Ubicado frente a la plaza, y a pocas cuadras del Centro de Convenciones y del Casino, este hotel de cinco estrellas ofrece lujosas habitaciones y una atención impecable, dignos de recomendar.
Las actividades en Christchurch son muy variadas, ofreciendo alternativas para todos los gustos. Desde descubrir las artes y la historia, hasta playas en las cuales se puede nadar junto a delfines, o verdes valles y cumbres de nevadas cordilleras ideales para practicar esquí, senderismo, bicicleta de montaña y escalada; realmente esta ciudad lo tiene todo.
La histórica Catedral de Christchurch, que está en el corazón de la ciudad, frente a la Plaza de la Catedral, es un lugar muy animado, especialmente al mediodía, cuando un personaje local vestido de negro y apodado “el Mago”, hace un número cómico.
Al final de Worcester Street se encuentra el Museo de Canterbury, donde se cuenta la historia de Nueva Zelanda y se exhiben exposiciones acerca del descubrimiento de la Antártida. También aquí se encuentra el Jardín Botánico, así como el Arts Centre, donde artesanos y artistas ocupan los edificios de piedra y los patios que fueron originalmente parte de la Universidad de Canterbury.
Si quieres experimentar un lugar en verdad diferente, no debes perderte una visita al International Antarctic Centre. Allí puedes probar el clima polar en un ambiente simulado, pasear en un vehículo todo terreno Hagglund, ver pingüinos y sorprenderte con la extensiva exposición acerca de las misiones en la Antártida.
Pero luego de visitar los lugares de interés turístico y recorrer la ciudad, ¿qué queda por hacer? Lo mejor de todo: deporte aventura. Aquí puedes elegir entre tirarte de un paracaídas, saltar bungy desde un puente, divertirte con el esquí acuático o emocionarte con las agitadas aguas practicando rafting!
A la hora de comer, Christchurch ofrece una serie de restaurantes étnicos que son un testimonio de la gran cantidad de inmigrantes que han hecho de esta ciudad su hogar. También encontrarás excelentes restaurantes de cocina internacional y local.
Un restaurante que vale la pena recomendar es el Cook 'n' with Gas, en 23 Worcester St. Ambientado en un estilo campestre, ofrece los mejores frutos de la tierra y del mar de Nueva Zelanda, acompañados por excelentes vinos o buenas cervezas.
Sin embargo, lo más notable de Christchurch es su vibrante vida nocturna. Una serie de lugares de moda para salir como bares, discotecas y restaurantes se encuentran en varias zonas en Christchurch, en particular en la Plaza de la Catedral, en Oxford Terrace o en Cashel Mall.
Si bien no hay muchas discotecas y clubes nocturnos tradicionales, la mayoría de los bares y pubs traen cantantes o bandas que tocan en vivo y se forman allí pistas de baile improvisadas durante los fines de semana. Buenos lugares para ir son Dux de Lux e Indochine.
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